Rodolfo Serván

Tipos de Seguros

Bienes
Hogar, vehículos, embarcaciones y comunidades

Seguros particulares, todos tus bienes más preciados protegidos por nuestros mejores seguros

Se trata de un seguro de carácter voluntario recomendable para cualquier persona que posea una vivienda o la utilice en régimen de alquiler.

Se trata de un seguro multirriesgo que cubre cualquier imprevisto que pueda surgir dentro o fuera de la vivienda. El cliente tiene la posibilidad de elegir las coberturas que más se ajusten a sus necesidades y así proteger los bienes materiales de la casa, los objetos personales de sus ocupantes y los daños a terceros.

Las coberturas de seguros de hogar se organizan en torno a la cobertura de continente y de contenido.

El continente cubre los daños que se puedan producir en la vivienda en sí, con su estructura física y dimensiones, pero no los objetos que tenemos dentro. Si se rompe la taza del inodoro estamos hablando del continente, también cuando una pared se agrieta o se estropea el aire acondicionado.
El contenido se refiere a los muebles y otros bienes que se encuentran dentro de la vivienda. Forman parte del contenido los conocidos como objetos codiciables (joyas, alhajas, obras de arte, colecciones numismáticas y filatélicas, prendas de peletería fina, etc.).
Nuestro equipo comercial le informará y asesorará de las coberturas más habituales que debe contener un seguro de hogar en función de sus características y necesidades. Algunas de las coberturas más habituales son las siguientes:

  • Incendio o daños por fuego
  • Daños por agua
  • Daños eléctricos
  • Cristales y espejos
  • Robo, expoliación y hurto
  • Responsabilidad civil
  • Restauración estética
  • Asistencia en el hogar
  • Protección jurídica

El seguro de coche es obligatorio para todos los vehículos que circulen por la Unión Europea y debe estar siempre en vigor para que cubra los daños ocasionados a terceras personas.

Las compañías aseguradoras ofrecen habitualmente un amplio abanico de coberturas, lo que lo convierte en un seguro multirriesgo.

Es importante conocer los diferentes tipos de seguros de coches que existen:

A terceros:
Este seguro cubre la responsabilidad civil del conductor frente a una tercera persona, pero no los daños personales ni materiales que el conductor o su coche sufran cuando el conductor sea culpable de ese accidente.
En este caso, no cubre los daños sufridos ni por el vehículo asegurado, ni por el conductor del mismo, aunque sí lo hace con el resto de ocupantes, que también son considerados como terceros.
A terceros ampliado:
Es la solución intermedia entre los seguros de coche a terceros y a todo riesgo. Son un poco más caros que los seguros a terceros básicos e incluyen, normalmente, lunas, robo e incendio.
A todo riesgo:
Se llama así porque, además de cubrir los daños a terceros, cubre también los daños propios, es decir, el coche.
El cliente tiene la posibilidad de elegir las coberturas que más se ajusten a sus necesidades, siendo éstas muy amplias en función de la compañía aseguradora elegida; en cualquier caso, además de las coberturas que libremente se pacten, la póliza incluye siempre las llamadas coberturas básicas, que son las incluidas en la responsabilidad civil obligatoria.
Nuestro equipo comercial le informará y asesorará de las coberturas más habituales que debe contener el seguro de coche perfecto:

  • Responsabilidad Civil
  • Obligatoria
  • Lunas
  • Robo del vehículo y sus accesorios
  • Accidentes. Cubre toda lesión corporal al asegurado o persona ocupante del vehículo por motivo de un accidente de circulación.
    Asistencia en viaje
  • Vehículo sustitución
  • Daños propios. Estos seguros se pueden contratar con o sin franquicia.
  • Otras coberturas

Además de las mencionadas, las compañías pueden incluir otras coberturas en sus pólizas de seguros de coche, como la defensa penal, el seguro de subsidio por privación temporal del permiso de conducir, el préstamo de reparación o la libre elección de taller.

MOTOS

El seguro de moto y el seguro de ciclomotor es obligatorio en España para poder circular libremente.

Los seguros de motos obligatorios garantizan al asegurado la cobertura necesaria por los daños causados a terceros.

Los tipos de pólizas:

A Terceros:
Son la opción más económica. Incluyen las coberturas básicas y obligatorias por Ley como es la Responsabilidad Civil, entre otras.
A Terceros Ampliado:
Ofrecen coberturas adicionales tales como la asistencia en carretera o la gestión de multas.
A Todo Riesgo:
Pueden ser con o sin franquicia.

Este tipo de seguros nace con el objetivo de responder a las demandas y necesidades de los propietarios y usuarios de embarcaciones de recreo y deportivas. Se trata de un tipo de seguro orientado a la concesión a los navegantes particulares de la más completa protección en relación a daños a personas y a la propia embarcación de la más completa protección que un seguro le puede proporcionar, tanto en los relativo a daños a personas como a la propia embarcación asegurada.

Se trata de seguros multiriesgo que permiten adaptar el seguro a las necesidades reales de los clientes. La Garantía de contratación obligatoria es la Responsabilidad Civil y la Defensa Jurídica.

Problemas por agua, incendios, pintadas en las fachadas, desperfectos en el tejado… son situaciones que no aparecen a diario en las comunidades de vecinos, pero que, el día que se presentan, pueden ocasionar una derrama que deberá ser abonada equitativamente por los vecinos.

¿Tu comunidad está preparada para los imprevistos?

Este tipo de gastos suelen correr a cargo de las cuentas de la comunidad, y para que no existan “agujeros” en las mismas, lo más sencillo es contratar una póliza Multirriesgo. El importe de este seguro también será pagado con las cuotas a la comunidad de los vecinos. En el caso de que suceda un siniestro en el edificio, los inquilinos del mismo no tendrán que hacerse cargo de él, porque el seguro tendrá unas garantías para mantener su bienestar y calidad de vida. La prima será dividida entre todos los vecinos, por lo que además pasará casi desapercibida entre las cuotas pagadas para el mantenimiento del edificio.

¿Los seguros de comunidades de vecinos son obligatorios?

La Ley 38/1999, de 5 de noviembre, de Ordenación de la Edificación, en su artículo 6, establece que los constructores de edificios de vivienda deben contratar obligatoriamente, y por plazo de 1 año, un seguro de daños materiales o de caución. O en su caso, que el promotor retenga un 5% del coste de la obra para hacer frente a los daños materiales ocasionados por una deficiente ejecución.

Los desperfectos provocados por vicios o desperfectos que afecten a la cimentación, soportes, vigas, forzados… o cualquier elemento de la construcción, podrán ser reclamados al constructor durante los 10 años posteriores a la construcción. Durante los 3 primeros años también se puede reclamar el incumplimiento de requisitos de habitabilidad y durante el primero los elementos de acabado de la obra. A partir de entonces, la comunidad de vecinos no podrá acudir al constructor en caso de problemas y tanto los producidos en el edificio como en su interior serán responsabilidad de la comunidad de propietarios.

A nivel estatal no hay ninguna ley que obligue a una comunidad de vecinos a contratar una póliza de Seguros, pues la Ley de Propiedad Horizontal (LPH) no lo contempla. Se limita a indicar que “con cargo al fondo de reserva de la comunidad podrá suscribir un contrato de seguro que cubra los daños causados en la finca o bien concluir un contrato de mantenimiento permanente del inmueble y sus instalaciones generales”.

Pese a su carácter voluntario, es importante que las comunidades se planteen contratarlo al ser algo recomendable, sobre todo contar con un seguro para cubrir daños que puedan afectar a terceros.

¿Quieres bajar el precio de tu seguro?

Personales
Vida, Accidentes, Salud

Seguros personales para proteger nuestra familia y la salud

Los seguros de vida nacen a raíz de la necesidad de los usuarios de contar con una póliza que les permita proteger a sus familiares ante una situación extrema y/o grave como puede ser la muerte repentina o sufrir una invalidez de por vida.

El Seguro de Vida actúa como resguardo frente a una posible situación de apremios económicos y el beneficiario recibirá una suma de dinero en caso de su fallecimiento, dando tranquilidad a su familia. Usted mediante la firma de un contrato con la aseguradora, ésta se compromete a entregar a las personas que usted haya designado como beneficiarios una suma de dinero en el momento de su fallecimiento.

Es importante que a la hora de firmar un seguro de vida, tengan en cuenta todos aquellos factores que inciden directamente sobre el tipo de producto a contratar. Es decir, qué coberturas deben estar incluidas (las necesidades familiares, los gastos derivados de un posible préstamo o si contamos con personas mayores o inválidas a nuestro cargo, etc.)

Nuestros técnicos comerciales le ayudarán a elegir aquél que más se ajuste a sus necesidades.

Son seguros que nacen a raíz de la necesidad de proteger al usuario y a su familia de las posibles consecuencias económicas derivadas de un accidente y garantizar así el nivel de vida.

Este tipo de seguros ofrece la tranquilidad de prevenir las consecuencias de un accidente que puede causar daños irreparables. Los seguros se ocupan de garantizar el bienestar económico, compensando las pérdidas económicas derivadas de un accidente en caso de muerte o invalidez.

La salud es algo primordial en nuestras vidas. Contar con un buen seguro de salud para nosotros y el resto de la familia es fundamental así como unas coberturas que aseguren nuestra total tranquilidad ante cualquier enfermedad o accidente.

Actualmente podemos encontrar diferentes tipos de pólizas en función de las coberturas. Rodolfo Serván Correduría de Seguros trabaja con las mejores compañías para ofrecerle el producto que más se ajuste a sus necesidades, esto es:

De cuadro médico:
El asegurado podrá escoger el médico y el centro sanitario que más le interese, siempre y cuando éstos se encuentren dentro de la oferta médica estipulada, de antemano, por la aseguradora. Es decir, la compañía de seguros ofrece un listado amplio y cerrado de médicos, especialistas y centros sanitarios que denominan cuadro médico.
De reembolso:
Los asegurados podrán escoger con total libertad el médico o especialista que deseen, en nuestro país o incluso fuera de él. La compañía se compromete a asumir el total de los gastos que cubran las visitas a los médicos pertenecientes al cuadro médico; y además, a reembolsar al asegurado un porcentaje de los costes si deciden visitar un médico que no pertenezca al cuadro médico constituido por la compañía aseguradora.

Las compañías aseguradoras con las que trabajamos son expertas en ofrecer seguros de salud con coberturas básicas, tales como: medicina primaria y especializada, intervenciones quirúrgicas, estancia en U.C.I., servicio a domicilio y de urgencias, medios de diagnóstico, tratamientos especiales, hospitalización, etc. Pero también disponen de una serie de coberturas especificas, muy interesantes, que las convierten en la mejor opción a la hora de contratar su póliza.

Ahorro y Financieros
Pensiones, jubilación, PPA, PIAS

Los seguros de ahorro son productos de previsión que, aseguran un capital final garantizado, fijando, generalmente, en el momento de su contratación un tipo de interés mínimo para toda la duración del contrato.

El equipo comercial de Rodolfo Serván Correduría de Seguros le asesorará en la búsqueda de las mejores soluciones para conseguir el mayor rendimiento a los ahorros, ajustándose a la necesidad de cada cliente.

Son muchos los tipos de productos que encontramos en el mercado, así podemos hablar de:

Los planes de pensiones individuales son contratos en virtud de los cuales se efectúan aportaciones que se van acumulando y quedan permanentemente invertidas en activos financieros, con la finalidad de ir constituyendo un ahorro (derechos consolidados) para el cobro de prestaciones cuando se produzcan las contingencias previstas (jubilación, fallecimiento, incapacidad laboral, dependencia, etc.).

Los sujetos que intervienen son:

El promotor del plan:
Es la persona que insta la constitución del plan. En los planes de pensiones individuales, el promotor es una entidad de carácter financiero (entidades de crédito, compañías de seguros, entidades gestoras de fondos de pensiones, empresas de servicios de inversión, sociedades gestoras de instituciones de inversión colectiva).
El partícipe:
Es la persona física en cuyo interés se crea el plan, y que realiza las aportaciones.
El beneficiario:
es la persona física que tiene derecho a recibir las prestaciones, haya sido o no el partícipe.

El objetivo de los Planes de Pensiones es acumular un capital a largo plazo para cubrir cualquiera de las siguientes contingencias:

Jubilación:
Acceso efectivo a la jubilación en el régimen de Seguridad Social correspondiente, ya sea a la edad ordinaria, anticipada o posteriormente.
Incapacidad laboral del partícipe:
Incapacidad permanente total para la profesión habitual, absoluta y permanente para todo trabajo o gran invalidez, según los criterios de la Seguridad Social.
Fallecimiento del partícipe o beneficiario:
Puede dar derecho a prestaciones de viudedad, orfandad o a favor de otras personas designadas.
Dependencia severa o gran dependencia:
Cuando, por pérdida de autonomía mental o física, se necesita la asistencia continua de otra persona para realizar actividades básicas de la vida diaria.

Cuando se produce cualquier de estas contingencias, el beneficiario tiene derecho a recibir una prestación, que es compatible con las prestaciones y pensiones públicas a las que pudiera tener derecho.

Las prestaciones de los planes de pensiones son dinerarias y pueden ser en forma de capital (es decir, la percepción de un pago único); de renta (percepción de dos o más pagos sucesivos con periodicidad regular, incluyendo al menos un pago en cada anualidad); prestaciones mixtas (que combinen rentas y capital) o prestaciones distintas de las anteriores en forma de pagos sin periodicidad regular.

La opción de renta a su vez puede ser vitalicia (pagos durante el resto de la vida del beneficiario) o temporal (pagos periódicos durante un tiempo determinado).

Los seguros de jubilación son seguros de vida mixtos (es decir, combinan una prestación en caso de muerte y otra en caso de supervivencia) que tienen como fin constituir un capital asegurado a largo plazo mediante el pago de primas periódicas. La prestación se puede recibir en forma de capital, renta temporal o renta vitalicia.

En este tipo de producto, no existen límites respecto al importe de las primas y pueden gozar de total liquidez, generalmente a partir de los dos años, si se prevé en el contrato, aunque las entidades aseguradoras penalizan por la desinversión anticipada (rescate) de estos productos. No hay que esperar a la edad legal de jubilación, para poder ejercer el derecho de rescate.

Los PPA son seguros de vida destinados a constituir un capital que se percibe en el momento de producirse la contingencia establecida en el contrato. Las contingencias cubiertas serán únicamente las previstas en la normativa reguladora de planes y fondos de pensiones: jubilación, fallecimiento, incapacidad laboral permanente (total para la profesión habitual, absoluta para todo trabajo y gran invalidez) y dependencia. No obstante, la cobertura principal es la de jubilación.

Su régimen jurídico y fiscal se asimila al de los planes de pensiones individuales.

Las prestaciones que se cobran en la jubilación tributan como rendimientos de trabajo.

Su funcionamiento y características (contingencias cubiertas, forma de cobrar la prestación, iliquidez, y supuestos excepcionales de liquidez) también son similares a los de los planes de pensiones. La diferencia entre los dos productos es que el PPA ofrece un tipo de interés técnico garantizado. La ley permite movilizar los derechos económicos de un plan de pensiones y de un plan de previsión social empresarial a un PPA y al revés sin penalización.

Los PIAS también son seguros de vida que buscan canalizar el ahorro a largo plazo para acumular un capital que sirva de complemento a la jubilación. Son seguros individuales de ahorro a largo plazo, cuya finalidad es ir pagando primas para constituir una renta vitalicia asegurada, que podrá percibirse a partir de una edad señalada en el contrato.

Desde el punto de vista fiscal, a diferencia de los planes de pensiones y los PPA, las primas pagadas no reducen la base imponible del IRPF y por ello no tiene beneficios fiscales durante la etapa de ahorro. En cambio, cuando se cobra la prestación como renta vitalicia, los rendimientos generados (la diferencia entre valor de la renta en el momento de percibirla y la suma de las primas satisfechas) están totalmente exentos de impuestos, siempre que se cumplan los siguientes requisitos:

  • El cobro de la renta debe empezar como mínimo diez años más tarde que el pago de la primera prima
  • El tomador del seguro, el asegurado y el beneficiario han de ser la misma persona
  • Las primas pagadas no pueden superar los siguientes límites: 8.000 € anuales y 240.000 € totales

Otra característica diferenciadora de los PIAS es que su disfrute no está ligado a los supuestos de jubilación, incapacidad laboral, fallecimiento y gran dependencia, como ocurre en los planes de pensiones y en los PPA. Esto significa que puede empezar a cobrar la renta sin esperar a la edad legal de jubilación, aunque sí tiene que haber pasado el mínimo plazo de 10 años desde la primera aportación para su disfrute.

10 condiciones para un buen seguro

1. ¿Qué quiere?
Definir que seguro necesita. Que quiere asegurar. Que bien quiere asegurar.
2. La mejor compañía
Elegirá entre varias compañías. La mejor oferta, no sólo en precio, sino en condiciones y garantías de cumplimiento en caso de siniestro y defensa de sus intereses.
3. Asesoramiento
Entre dos compañías y ofertas similares, le asesoraremos de la que más le conviene. Le daremos la mejor atención como cliente, le evitaremos sorpresas futuras y ahorrará costes.
4. Comparación
Podrá comparar nuestra oferta con la de otros aseguradores. El número de aseguradores es enorme. Le evitaremos pérdidas de tiempo y le marcaremos las diferencias entre ellos. Le descubriremos los puntos flacos, las franquicias y las exclusiones abusivas. En precios y coberturas no tenemos competencia.
5. De principio a fin
Le aconsejaremos y le acompañaremos a leer de “cabo a rabo” las cláusulas, antes de firmar el contrato, antes de vincularse. Con nosotros no hay letra oculta ni pequeña.
6. Evitar las dudas
Le aclararemos todas las dudas e insistiremos hasta que lo vea claro, se lo explicaremos de manera sencilla y totalmente comprensible.
7. Coste total
Le señalaremos el coste total de la póliza, incluyendo la Prima neta, los impuestos, los recargos por aplazamiento de pago (si lo hubiera), etc.
8. Rubricar
Terminadas las negociaciones, rellenada la propuesta y emitida la póliza con todas las condiciones pactadas se la pasaremos a la rúbrica y al correspondiente pago de la prima para que quede perfeccionado o cerrado el contrato y a partir de ese momento y hasta su vencimiento, la póliza no podrá ser modificada en su contenido. Cualquier cambio deberá ser recogido en un suplemento, caso contrario carecerá de validez.
9. Siniestro
En caso de siniestro, deberá ponerlo en conocimiento nuestro (mediador) o de su compañía (aseguradora) dentro de los límites temporales y de garantías, que recoja el condicionado y aportar la documentación necesaria; denuncia a la policía, facturas, explicación de los daños y resto de documentación que le puede ser requerida.
10. Renovación o cancelación
Nosotros le tendremos informado de la fecha del vencimiento de su póliza para que sea renovada en las mejores condiciones con la misma compañía o con otra que ofrezca mejores condiciones y garantías. En caso de Cancelación deberá comunicarlo con la antelación necesaria a su vencimiento. De no hacerlo la compañía, por Ley, podría obligarle al pago de la anualidad entera o periodo transcurrido.

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Sin compromiso

Empresas
Comercio, Transportes, Construcción, Responsabilidad Civil

Seguros especializados para comercio, transportes, construcción y responsabilidad civil.

Estos seguros son multiriesgo para comercio y oficinas, concebidos como respuesta única y flexible a las necesidades de distintos segmentos del mercado. Están diseñados para cubrir cualquier riesgo que pueda correr su comercio u oficina, de manera que nadie detenga tu actividad ni suponga una pérdida de beneficios.

Los seguros de negocio u oficina existen para proteger su empresa frente a los riesgos a los que está expuesta. El objetivo es ofrecer, en una sola póliza, un gran número de coberturas que resuelvan las necesidades aseguradoras de cualquier actividad empresarial protegiendo los intereses económicos ante un eventual siniestro.

RSCS dispone de un equipo de profesionales que analizará las características de su negocio para ofrecerle aquel producto que mejor se ajuste a sus necesidades.

La finalidad de los seguros de transporte consiste en amparar los bienes transportados contra los riesgos que puedan afectarles durante su desplazamiento de un lugar a otro y en el transcurso de períodos en que los bienes deben permanecer en reposo debido a las circunstancias del viaje (carga/descarga, estancias…). Además, cubre los daños producidos al medio de transporte y a terceros.

En los seguros de transporte existen distintas maneras de configurar una póliza según las necesidades y características de cada caso. Así, las más comunes son:

Pólizas aisladas:
Se utilizan para cubrir un solo viaje. Su duración es por el periodo que dure el viaje y, en el caso de mercancías, como máximo 6 meses desde la fecha de emisión.
Pólizas abiertas:
Se utilizan para una operación o un conjunto de ellas relacionadas que implique un número considerable de viajes. Su duración es por el periodo de la operación.
Pólizas flotantes:
Tiene una duración indefinida y se mantiene vigente mientras no se oponga ninguna de las partes. Sirven para cubrir todas las operaciones de un asegurado en unas ciertas condiciones, límites y ámbitos convenidos. El asegurado da comunicación de cada viaje mediante un Boletín y la prima se regula periódicamente mediante suplementos en función del número de viajes efectuados y el valor asegurado en cada uno de ellos.
Pólizas sobre volúmenes:
Estas pólizas se basan en la facturación o el volumen que se pretende asegurar sin necesidad de comunicar cada desplazamiento. En función de este parámetro se calcula una prima anual, siendo regularizable después de cada periodo, según el volumen realmente transportado.

Nuestro equipo asesor le informará de los factores que principalmente influyen en la suscripción de un seguro de estas características, tales como:

  • Los bienes asegurados
  • El tipo y calidad del medio utilizado
  • El ámbito geográfico donde se realice el transporte
  • Los términos de compra-venta
  • El valor de las mercancías

La razón de ser de este producto se encuentra en la existencia cierta de una gran variedad de riesgos que se presentan en la ejecución de cualquier obra.

Estos riesgos, aleatorios, pueden acarrear daños cuya reparación afecte al desarrollo previsto de la obra, tanto en su presupuesto como en su programa. Un retraso en la fecha de terminación puede también representar, por supuesto, una afección económica.

El régimen de garantías para las obras de edificación está regulado en el artículo 19 L.O.E. que establece la obligatoriedad de asegurar los posibles daños materiales de la forma siguiente:

  • Seguro de daños materiales o seguro de caución para garantizar, durante un año, el resarcimiento de los daños materiales por defectos en la construcción que afecten a elementos de terminación o acabado del edificio, que podrá ser sustituido por la retención del promotor de un 5% del importe de ejecución de la obra. El capital asegurado será el 5% del coste final de la ejecución de la obra, incluidos honorarios profesionales.
  • Seguro de daños materiales o de caución para garantizar, durante tres años, el resarcimiento de daños materiales por defectos o vicios que afecten a la habitabilidad del edificio. El capital asegurado será del 30% del coste final de ejecución de obra, incluido honorarios profesionales.
  • Seguro de daños materiales o de caución que garantice, durante diez años, el resarcimiento de los daños materiales por los defectos o vicios constructivos que afectan a la cimentación, soportes, vigas, forjados, muros de carga u otros elementos estructurales relacionados con la estabilidad del edificio. El capital asegurado será del 100% del coste final de obra, incluidos honorarios profesionales.
    No se inscribirán en el Registro de la Propiedad ninguna escritura pública de obra nueva que no acredite la constitución de las anteriores garantías (Art. 20 L.O.E.).

Toda persona física o jurídica es susceptible de producir un daño a un tercero, ya sea por acción, omisión o negligencia.

El daño puede conllevar consecuencias penales, cuando la acción, omisión o negligencia está tipificada como delito, consecuencias civiles cuando se entienda que no siendo delito, sea preciso reparar o reponer la situación anterior al daño o ambas.

La responsabilidad civil basa su fundamento en los artículos 1.902, 1.903 y siguientes del Código Civil:

El art. 1.902 de Código Civil establece:
«El que por acción u omisión causa daño a otro, interviniendo culpa o negligencia está obligado a reparar el daño causado.»
El art. 1.903 añade:
«La obligación que impone el artículo anterior es exigible, no sólo por los actos u omisiones propios, sino por los de aquellas personas de quienes se debe responder.»

Los padres son responsables de los daños causados por los hijos que se encuentren bajo su guarda. Los tutores lo son de los perjuicios causados por los menores o incapacitados que están bajo su autoridad y habitan en su compañía. Lo son igualmente los dueños o directores de un establecimiento y empresa respecto de los perjuicios causados por sus dependientes en el servicio de los ramos en que los tuvieran empleados, o con ocasión de sus funciones.

El seguro de responsabilidad civil, como cualquier seguro, consiste en trasladar la incertidumbre del coste que uno o varios daños producidos a terceros puede suponer para la economía de una persona, ya sea física o jurídica, a una compañía a cambio de un coste conocido, la prima y hasta los limites contratados.

La compañía aseguradora se compromete a indemnizar al asegurado del daño que pueda experimentar su patrimonio a consecuencia de la reclamación que le efectúe un tercero.

Su cobertura tiene por objeto:

  • Cubrir el pago de las indemnizaciones por daños corporales, materiales o patrimoniales causados a terceros que pudieran ser culpa del asegurado o de las personas de quien deba responder, por hechos derivados de su vida privada o profesional.
  • La constitución de fianzas y costas judiciales exigidas al asegurado por reclamaciones de terceros, siempre que el motivo de la reclamación esté incluido en esta cobertura.

Algunos hechos expresamente incluidos en la cobertura de responsabilidad civil son, entre otros muchos, los derivados de:

El asegurado en su condición de cabeza de familia y de las personas de quienes debe responder.

  • Como propietario o inquilino de viviendas dedicadas a residencia del asegurado
  • Daños a consecuencia de agua, incendio o explosión, causados a terceros
  • Por actos u omisión del personal doméstico
  • Poseedor de animales domésticos

Las exclusiones típicas y generalizadas de la cobertura de responsabilidad civil privada son, entre otras:

  • Participar en apuestas, desafíos o competiciones
  • Por daños a bienes de terceros en poder del asegurado
  • Familiares hasta segundo grado de parentesco o personas que convivan habitualmente con el asegurado
  • Sanciones, multas o impago de las mismas